28.10.11

Mis rimas…

…mis únicas amigas ya

Caídas, embarradas, sucias con ese olor que tanto me gusta. Acompañan mi mirada cabizbaja sobre el mundo, tan solo una pizca de sal que logra escapar de mis dedos. Corren, los vi llegar, a mis brazos pero eran sólo polvo que el viento traía con gracia egoísta, sólo a él le importaba el mensaje y la historia. Ya no pienso en el mensaje, pienso en el lector. Ya no pienso en mí, pienso en la pequeña posibilidad de ser dos, de la unificación final, para luego la división pre-mortem. Ya no es las rimas lo que me unen, es el simple impulso somático hacia tu perfume, hacia tu dorado pelo y tu esbelta figura. Ya no soy el intelectual que alguna vez creí ser, ya no soy aquel ermitaño que solo vagaba, pero mi compañía no siempre está. Tan solo soy el mismo alma, volviendo a las novatadas, volviendo al primer nivel y volviendo a ser tan puro como antes, tan inspirado de aromas y de gustos realmente fieles a las doctrinas, aquel que seguía sus propias reglas, no por felicidad, no por alegría, sino cabizbajo otra vez por la pérdida de la jugada, por la perdida de la confianza y el arañazo de cariño que logré arrancar de tus manos.

10.8.11

Azúcar y Sal

 

“Así es como nazco…

Hace frío, y normal es a seis kilómetros de altura. Recién nazco, dulce, frío pero gracias fan los humanos a mi aparición. Mi nombre es sinónimo de vida, sinónimo de energía, saltos, caídas y cuencas me conforman. Mis ramas llegan hasta los mas pequeños pueblos, mis voces se escuchan hasta los mas pequeños cerros. Mi sangre se derrama todo el tiempo sobre la tierra, pero eso no me molesta. Muero y nazco de otra forma, en otro lugar, pero siempre estoy.

Bajo lentamente por un valle para caer en la cuenta, que a mi marchar, mis compañeros se me han unido. Ya somos una tropa, una pequeña pero fuerte tropa que avanza sin destruir nada, o a veces, casi nada. Llenando con nuestra sangre la tierra, pero eso no nos molesta. Nos unimos para combatir la muerte, para combatir la sed y el hambre. Seres llenos de vida se alimentan de nosotros y nos siguen la corriente en este camino.

De pronto, sentimos el calmar del torrente. Sentimos las templadas llanuras reír y aclamar nuestro nombre. Los animales vivos y contentos se acercan para ver, verse, y llevarse un poco de cada uno de nosotros. Ya el harto pesar y el tanto caminar se nota en nuestra ropa, manchada y cansada, nuestro humor también cambia. Algunos mueren desangrados, quedando distendidos en el campo, formando lagos y lagunas de sangre. Otros preferimos sobrevivir, y llegar hasta el oscuro y cambiante final. Lástima que a más altura, es mejor la vida.

Nuestro cuerpo esta débil, cansado y febril, ya que el sol nos asesina lentamente con su calor, sacándonos piel y huesos, retrasando nuestro trabajo. Arduo viaje el mío, ya solo, viajo en vela por mis compañeros, mi tropa, mi querido cuerpo, que yace disperso por todo el campo, con la misión cumplida.

Predigo un poco al resto de mi cuerpo, llenándolo de mis lagrimas saladas, llorando a mis compatriotas. Pero sigo, enfermo, sucio, infectado, vivo para esto, y para esto moriré.

Llego ya caliente, ya revoltoso y feo, hasta las afueras de una ciudad, donde me desmiembran fuertemente y con violencia, para dar servicio a los terribles humanos. No nací para esto, mi misión era ayudarlos, pero no que me maltrataran. Uno les da la mano, y del brazo te tiran, lástima que no me vean caer.

…y así es como muero”

Mi viaje casi culmina en un pequeño arroyo desatendido, pasando todas las escalas de esta rara sociedad que en mi anterior vida nunca he visto. Gente trabajando en lugares grises y grandes, echando un vapor tan negro como el líquido que sale de aquellos tubos, y me manchan mi ropa recién estrenada.

Aquí es donde muero, salado, contaminado, sucio y deprimido. Aquí es donde termina mi vida, la de mis compañeros y la de todos los seres vivos. Aquí es donde termina mi ciclo, una de mis vidas, aquí es donde termia el viaje de la vida, el viaje del agua, aquél que me conforma y compone, aquél que me hizo nacer dulce, limpio y fresco, y aquél que me vio morir salado, sucio y caliente.

25.7.11

Legacy I

El falso sentimiento

Desculturización, intento de desparramar el pobre ácido dentro del metal, la válvula no la entiendes, pero la presionas, no sabes que contiene, pero la presionas. Das intenciones delictivas, pequeña pardilla, das ideas erróneas, vos y tu pandilla, ya no sabes que hacer, para llenar ese vacío, lo único que tienes para hacer, es pintar con tu colorado rocío.

15.6.11

Toma tus alas…

…y entra ahí dentro!

Llueve, mis alas están colgadas de sus cintas, aquellas que trenzadas van. Usadas, mojadas y chirriantes, surcan las tablas que nunca se retuercen. Se despinta el barniz que nunca podré tocar, sólo lo siento. El tiempo se acaba, quiero seguir volando, pero el contador llega a cero y el tiro no resulta certero, el ultimo paso no es satisfactorio, pero el tramo es hermoso. Cansado, agobiado y con buen aura, me dedico a caminar pesadamente con mis cascos y mis cosas, lejos de ese lugar, atravieso tal arcángel la espesura sin ser visto, o quizás demasiado. Ahí es cuando me lado oscuro nace, la gula de almas me ennegrece. Simplemente ya no puedo entrar ahí.

29.4.11

En la gorra

Bebe la gema, es Níquel

Salí a pasear a Tomi, pobre bebé de 3 meses, su carrito ya no lo divertía lo suficiente y en su mayor esfuerzo, logra siempre sacar su pequeña cabecita para ver alrededor. Fuimos yendo para el café y de entre las sombras salio un hombre vestido de negro, empuñando un arma. Yo sólo quise protegerlo entonces me interpuse, cuando escuché el disparo. Lo vi apuntando para arriba, y el me aparto con una fuerza enorme. Tomi nunca se inmutó, seguía curioso mirando a aquel hombre y nunca me vio a mi tirada. El hombre se acercó a él le puso unos auriculares, y puso Play. Tomi sonrió y rió como nunca. El hombre se dio vuelta y salió corriendo a la esquina.