Peleas, es ahi cuando la indiferencia hace entrada triunfal
No caigan bajo, no voy a hacer ningun chiste sobre el titulo. Siento volar por encima de mi cabeza los vidrios de una pelea. Golpes como misiles imparables erran al objetivo, produciendo cada vez mas problemas, sumando vectores a la violencia y algunos que solo querian ver. Observado raramente, por un foco, donde deberia estar la luna. Siento realmente una convulsión entera en mi cuerpo, sintiendo el poder de poder pararlo, pero no hace falta, no tengo el poder para decidirme a mi mismo, a para pararme, separar, dividir, discriminar y terminar con aquel parloteo inútil. Obviamente, ilusiones falsas, me hacen caer en un pozo depresivo, y me dan menos ganas de parar aquella disputa. Levanto la cabeza y ahora hay amistad y no hay problemas, y simplemente siento que no se que paso. Empiezo a extrañar el parloteo y el real kilombo que me hacia descargar mis ganas de explotar, pero disfruto mientras puedo el barullo lejano. ¿Porque?. Rebusco en mi memoria, momentos que siento lejos, y tan cerca, basados en hechos reales. Cantos célebres, armoniosas combinaciones. Nuevas sensaciones. Otras canciones. Sin sermones, sin sazones. No hay tropezones, solo corre y encuentra tus razones. No pares hasta que no ganes.
Conteniendo los coágulos…
…solamente, para no morir. Créanme, soy capaz de morir si no puedo contener la hemorragia. Bah, cualquiera, solamente que yo gracias a alguien tengo la fuerza suficiente para poder soportar el torniquete. Trato de tranquilizarme, hablando con mi corazón, que tanto me duele.
No hay comentarios:
Publicar un comentario